Vibe designing: del impulso al diseño con fundamento

Se han tocado mucho los problemas potenciales del vibe coding sin responsabilidad. Pero no he visto mucho sobre el vibe designing. Sí, todos hemos tenido un momento en que, al construir presentaciones, documentos, dashboards e incluso interfaces de usuario, nos sale el diseñador improvisado que tenemos dentro. Pensar que solo se trata de “hacer algo bonito” nos lleva a seleccionar colores y tipografías por impulso, y terminamos con un resultado visual caótico en el que mezclamos elementos que, individualmente, se ven bien, pero en conjunto resultan un desacierto. Y no entendemos por qué.

¿Qué ocurre cuando diseñamos «por impulso»?

Sin un diseño gráfico bien fundamentado, un producto digital o una marca puede quedar sin identidad, sin claridad y sin fuerza de comunicación

  • El diseño es comunicación visual: guía la mirada, transmite emociones y facilita que la idea llegue limpia al receptor

  • Es identidad: lo que permite reconocer y diferenciar un producto entre miles

  • Es usabilidad: la forma en que el diseño facilita la interacción y hace que algo sea intuitivo

En una interfaz digital no basta con “colocar botones”. Hay que pensar en la jerarquía, la legibilidad, el color, el contraste, la consistencia y la accesibilidad. Cada decisión tiene detrás principios de psicología cognitiva y de comunicación visual.

Un especialista en diseño gráfico y UI/UX no está ahí solo para “embellecer”, sino para asegurar que:

  • La atención del usuario fluye sin fricciones

  • Los textos son claros y fáciles de leer

  • El color y el contraste transmiten emociones correctas y accesibles para todos

  • La consistencia transmite confianza y credibilidad

Improvisar es tentador porque parece más rápido, pero el costo es alto: frustración de los usuarios, productos poco inclusivos, identidad débil y, al final, más tiempo y dinero para corregir lo que pudo haberse hecho bien desde el principio.

Al igual que el vibe coding, el vibe designing es muy valioso para prototipar, hacer bocetos inmediatos y visualizar conceptos. Pero dejarlo hasta ahí, sin fundamentos, puede llevarnos a diseños poco usables, a la falta de consistencia visual y a experiencias confusas y poco profesionales.

En ambos casos, tarde o temprano se necesita la técnica formal, la aplicación de los fundamentos, principios y buenas prácticas. Y aunque nuestro background profesional no incluya este conocimiento, nunca es tarde para salir de nuestra zona de confort y aprender al menos los principios básicos.

Vibe designing
Explorar es el inicio. La solidez se adquiere con los fundamentos.

Un recurso para principiantes

Un libro sumamente útil para quienes, como yo, hemos hecho sufrir los ojos de los diseñadores es The Non-Designer’s Design Book de Robin Williams. Me gustó mucho su enfoque práctico, que puedes aplicar de inmediato.

Si quieres que tus prototipos y presentaciones transmitan claridad sin depender del instinto visual, explora los fundamentos de diseño y aplícalos en tus próximos proyectos.

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